Hay que EVITAR pensar de esta manera
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Por Ángel Darnese – Clombia
Esto me ocurrió hace algunos años.
Es un hecho real; un hecho de mi vida del que no mucha gente sabe y que debes conocer. Te lo doy de ser humano a ser humano. Es para que comprendas más sobre como funcionan las Leyes de este mundo (y veras muy claramente como no estamos hablando de una teoría o algo por el estilo cuando estés leyendo).
En un momento aungustiante, confuso de mi vida (tendría unos veintitrés años) y aún ni me empezaba a hallar espiritualmente (por entonces la noción de Energía llegaba para mí y mi omnipotencia hasta contemplar una batería, o como mucho un instructor del entonces poco famoso Tae-Bo), decidí enfermarme.
Calculo que porque siempre había sido durísimo conmigo mismo (mi padre no lo fue, con lo que quizás me estaba haciendo sentir lo que le hace sentir a uno un padre implacable) . Así encaminé mi suicidio enmascarado (¿no es lo que transcurrimos todos, acaso?).
Ya había probado sutilmente incapacitarme en diversars áreas de mi vida. En aquel entonces no se me aparecía como algo que yo mismo generaba, sino que venía de quién sabe dónde. Me sobrevenían unos de mareos crónicos, una suerte de despersonalización; como si me disminuyera la conciencia y el control de la vigilia y alerta. Me sentía sin poder ante el mundo. Comencé a tener episodios hipocondríacos (cuando piensas que estas enfermo de cualquier cosa), visitando a incontables médicos cada semana; una vez porque creía tener un tumor cerebral y otra porque mi corazón estaba latiendo irregularmente. Nada de esto era así, obviamente.
Con todos estos pensamientos negativos sobre mi salud, invariablemente ocurrió lo inevitable: Atraje hacia mí más malestar, hasta el punto de que uno de todos los médicos que visité por vaya uno a saber qué problema, determinó que debía someterme a una operación. Tal como el universo, cuando PIDES algo insistentemente, se te concede. Esta vez fue con una bata blanca y un título en la pared.
Es tan sencillo comprenderlo ahora que lo veo en el pasado. Yo lo pedí, y me fue concedido.
Podía haber muerto, o al menos tener alguna consecuencia seria. Pero no.
Después de ese episodio, resolví que yo pertenecía a la salud, y me dediqué a tener exclusivamente pensamientos positivos sobre mi cuerpo.
Decidí que estaba sano. Me fue concedido.
Me fue concedido por mí mismo.
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Cómo se Atrae la Enfermedad (una caso real de mi vida)
21 Febrero 2007 par Johnny
Clasificado como Ley de Atracción
Esto me ocurrió hace algunos años.
Es un hecho real; un hecho de mi vida del que no mucha gente sabe y que debes conocer. Te lo doy de ser humano a ser humano. Es para que comprendas más sobre como funcionan las Leyes de este mundo (y veras muy claramente como no estamos hablando de una teoría o algo por el estilo cuando estés leyendo).
En un momento aungustiante, confuso de mi vida (tendría unos veintitrés años) y aún ni me empezaba a hallar espiritualmente (por entonces la noción de Energía llegaba para mí y mi omnipotencia hasta contemplar una batería, o como mucho un instructor del entonces poco famoso Tae-Bo), decidí enfermarme.
Calculo que porque siempre había sido durísimo conmigo mismo (mi padre no lo fue, con lo que quizás me estaba haciendo sentir lo que le hace sentir a uno un padre implacable) . Así encaminé mi suicidio enmascarado (¿no es lo que transcurrimos todos, acaso?).
Ya había probado sutilmente incapacitarme en diversars áreas de mi vida. En aquel entonces no se me aparecía como algo que yo mismo generaba, sino que venía de quién sabe dónde. Me sobrevenían unos de mareos crónicos, una suerte de despersonalización; como si me disminuyera la conciencia y el control de la vigilia y alerta. Me sentía sin poder ante el mundo. Comencé a tener episodios hipocondríacos (cuando piensas que estas enfermo de cualquier cosa), visitando a incontables médicos cada semana; una vez porque creía tener un tumor cerebral y otra porque mi corazón estaba latiendo irregularmente. Nada de esto era así, obviamente.
Con todos estos pensamientos negativos sobre mi salud, invariablemente ocurrió lo inevitable: Atraje hacia mí más malestar, hasta el punto de que uno de todos los médicos que visité por vaya uno a saber qué problema, determinó que debía someterme a una operación. Tal como el universo, cuando PIDES algo insistentemente, se te concede. Esta vez fue con una bata blanca y un título en la pared.
Es tan sencillo comprenderlo ahora que lo veo en el pasado. Yo lo pedí, y me fue concedido.
Podía haber muerto, o al menos tener alguna consecuencia seria. Pero no.
Después de ese episodio, resolví que yo pertenecía en la salud, y me dediqué a tener exclusivamente pensamientos positivos sobre mi cuerpo.
Decidí que estaba sano. Me fue concedido.
Me fue concedido por mí mismo.
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