Te recomiendo que le eches un vistazo a nuestro curso con SIMPLES METODOS PROBADOS para utilizar el poder de La Fuerza de Atracción y así adueñarte de tu destino definitivamente.
Disfruta de El Secreto de la Riqueza Absoluta con total garantia, y si no eres rico en todo sentido en poco tiempo, eres libre de devolvernos los materiales de estudio y te devolveremos tu dinero.
Si eres nuevo en Secretia, quizas quieras suscribirte a nuestro feed RSS . Gracias por tu visita!
Nota: Estos recordatorios sólo aparecerán las primeras veces que visites Secretia
Cuando Hotta Haga No Kami Masamori era paje del Shogun, era tan obstinado que este último decidió someterlo a prueba. Para hacerlo, hizo calentar a blanco un par de sandalias y las colocó sobre un brasero. Masamori tenÃa por costumbre coger las sandalias colocadas al lado del brasero para ir a recibir a su Señor. Esta vez, en cuanto tocó las sandalias notó la quemadura en las manos. Pero actuó de la manera acostumbrada, asà que el Shogun se las quitó rápidamente de las manos. Uno de los Samurai de Matsudaira Sagami No Kami estaba en una pensión en Kyoto para recoger dinero. Un dÃa que estaba en el portal viendo pasar a la gente, oyó a un transeúnte gritar: “Se dice que los hombres del Señor Matsudaira están enzarzados en un combate.” El samurai se dijo: “Es muy lamentable que mis compañeros estén implicados en un combate. Estos deben de ser los que tenÃan que ir a relevar a los que estaban de servicio en Edo.” Se informó sobre el lugar del combate y cuando llegó jadeante, sus compañeros habÃan sido heridos ya por sus adversarios, que estaban a punto de darles el golpe de gracia. Acompañando su ataque de un grito, golpeó a dos hombres y regresó a Kyoto. Este asunto llegó a oÃdos del oficial del Shogun que mandó llamar al Samurai para preguntarle: “Habéis ayudado a vuestros compañeros, desobedeciendo con ello al edicto del Gobierno. ¿Cómo es eso?” Él contestó: “Vengo de la provincia y me es difÃcil entender lo que Su SeñorÃa me dice. ¿PodrÃa volver a repetirlo?” El oficial enfureció y dijo: “¿Está usted sordo? ¿Habéis estado implicado en una pelea, derramado sangre y desobedecido el decreto gubernativo, quebrantando las leyes, sà o no?” El hombre contestó: “Ya habÃa comprendido todo esto. Aunque lo afirméis, yo no he desobedecido voluntariamente a las leyes y no he tenido intención de desobedecer al gobierno. La razón de ello es que todo ser viviente concede a la vida cierto precio y desde luego lo mismo ocurre con los seres humanos. Por mi parte, doy un gran valor a la vida humana. Pero he oÃdo que mis compañeros estaban en peligro y hacer ver que uno no se ha enterado de nada no es digno de la VÃa del Samurai. Por ello he corrido para socorrer a mis compañeros. Volver a mi casa, la vergüenza en el corazón, sabiendo que mis amigos han sido asesinados, habrÃa prolongado desde luego mi vida, pero era desobedecer a la VÃa. Para seguir la VÃa, uno debe sacrificar su preciosa vida. Es debido a esto, a respetar a la VÃa y no por despreciar el reglamento, que decidà ir allÃ. Os ruego, ahora, que procedáis a mi ejecución.” El oficial quedó impresionado, archivó el asunto y escribió al Señor Matsudaira: “Tenéis un valiente Samurai a vuestro servicio. Espero que lo sabréis cuidar como se merece.”
Las RaÃces
El árbol genealógico del Señor Soma, sobrenombrado el Chiken Marokoshi, era el más elaborado del Japón. Un año en el que su hacienda se incendió y estuvo a punto de ser destruida, el Señor Soma dijo: “Incluso si la casa, los muebles y todo el resto es destruido, no lo lamentaré porque son cosas que se pueden reemplazar. Lo único que lamentaré es no haber podido salvar mi árbol genealógico, que es un tesoro de familia de lo más precioso.” Allà estaba un Samurai y dijo: “Voy a entrar en la casa y traerlo.”
El Señor y los demás se pusieron a reÃr, diciendo: “La casa es ya pasto de las llamas, ¿cómo lo conseguiréis?” Aquel hombre no habÃa sido jamás muy hablador y no habÃa sido particularmente diligente pero era alguien que iba hasta el final en todo lo que hacÃa. Dijo también: “Hasta ahora no he sido de una gran utilidad a mi amo, porque no he sido muy cuidadoso, pero he vivido con la idea de que un dÃa mi vida podrÃa ser útil. Me parece que este momento ha llegado.” Entonces se lanzó a las llamas. Cuando el incendio fue apagado, el amo ordenó: “¡Que se encuentre su cadáver! ¡Qué gran pérdida!” Después de haber buscado por todas partes, se descubrió su cuerpo en el jardÃn próximo a los apartamentos; cuando se le dio la vuelta, salió sangre de su vientre. El Samurai se habÃa abierto el vientre y en él habÃa colocado el documento para que permaneciera intacto. A partir de ese dÃa, se sobrenombró este documento “la genealogÃa de la sangre”.
En el Koyogunkan, alguien dijo: “Cuando estoy frente al enemigo, siempre tengo la impresión de que penetro en las tinieblas y a causa de esto he sido herido gravemente… sin embargo, vos que habéis combatido con tantos hombres valientes jamás habéis sido herido. ¿Cómo es posible esto?” El otro contestó: “Cuando me enfrento con el enemigo, es desde luego como si penetrara en las tinieblas. Pero enseguida tranquilizo mi mente, todo se vuelve como una noche iluminada por la pálida Luna. Si ataco en este momento, sé que no seré alcanzado.” Esta es la situación en el momento de la verdad.
- Si te gustó el artÃculo, deja una marca social y compártelo con el mundo. El universo te lo agradecerá, ¡No lo dudes! -

Si este artÃculo te parece interesante, prueba estos otros...
TelepatÃa by Johnny on February 12th, 2008
.
Cómo un Samurai Critica a Otros by Johnny on February 3rd, 2008
.
Curso Gratuito: Cómo ser Feliz by Prophet on April 19th, 2008
1.














Febrero 12th, 2008 at 5:36 pm
SON PRINCIPIOS CORRECTOS. ES EN ESENCIA COMO DEBE PROCEDERSE.
Febrero 21st, 2008 at 6:06 pm
SOLO LOS MEJORES SABEN CUANDO ES EL MOMENTO EXACTO PARA ACTUAR Y VENCER, CON SOLO UN MOVIMIENTO.
pOR SUPUESTO UNA ACCION VALE MAS QUE MIL PALABRAS